Un llamador de bingo informático

La técnica actual nos permite una visión y diversión distintas de juegos bien conocidos. Aquí les traemos un ejemplo: el bingo. Mientras el público va tachando sus números en una cartilla, alguien se encarga de sacar y cantar los números de unas bolas, contenidas y mezcladas en un bombo. Según se haya dispuesto, la velocidad puede ser acelerada, dando más emoción al juego. Y los cartones pueden disponer de distinto número de casillas, con sus correspondientes bolas. Las líneas ganadoras tienen distintas variantes y combinaciones.

Bien. Las anteriores líneas no son más que un pergeño del atractivo juego del bingo. Ahora nos toca desentrañar con detalle y ver los beneficios de un llamador informático, disponible online y de modo gratuito. ¿Por qué nos interesa conocer esta opción? Porque ahorramos personal y material, porque podemos regular el volumen a distintos niveles, porque podemos proyectarlo y hacerlo perfectamente visible para todos, y porque tiene varias opciones personalizables sobre la marcha. También es una opción magnífica si hay fallos de última hora y, por ejemplo, el bombo se estropea, las bolas desaparecen, no funciona el micrófono o el llamador tiene problemas de voz.

Preparar el llamador informático

Antes del juego, dispongamos todos y probemos el equipo. Es la manera de controlar la situación e improvisar soluciones sobre la marcha. El sistema de llamador de bingo que usaremos es informático, así que el cuidado debe ser total. Toca comprobar la conexión a internet, el estado del monitor, también el del proyector, volumen en altavoces y realizar un test de buen funcionamiento.

Primero, conectaremos con la página donde el programa llamador está alojado. Es de uso muy intuitivo y funciona en modo gratuito y público. Acceda a http://es.onlinebingo.info/maquina-de-bingo-90-bolas/

¿Qué tenemos delante? Unos controles y dos monitores.
Los dos monitores están referidos a dos cuentas: la de las bolas y la de los números de la cartilla. El pequeño, situado en la zona superior derecha, da el número de bola (ordinal) y el número a cantar (cardinal). El monitor inferior, repleto de números, corresponde al del cartón. Si fuera físico, sería el que portan los jugadores, donde se tachan los números que salen. Aquí no hace falta hacer nada: el sistema ilumina el número que canta la voz. Primero, salta el número en el monitor de la bola, se escucha la voz y, a continuación, se ilumina el correspondiente número en el monitor del cartón.

Los controles manejan el inicio, la parada, el reinicio, el manejo manual y el paso a otra ronda de juego. Entre los controles y el monitor numérico hay una línea, que es la que maneja la velocidad de salida de bolas. Veámoslos con calma, descubriendo su funcionamiento.

Controles y funcionamiento

Comencemos por la parte superior izquierda y sigamos cara la derecha y hacia abajo.
-Comenzar. Es la tecla que pone en funcionamiento el juego. Una vez que todo está listo se clica y comienzan a caer las bolas, metafóricamente hablando. Si se desea una partida automática, se elige la velocidad y se clica el inicio. Todo discurre al mismo ritmo, hasta completar el número de números. O que alguien cante un premio.

Pausa. Si alguien levanta la voz para decir que tiene algún premio, se puede parar para comprobar. Pero tiene otra función: paralizar la partida automática y permitir que un usuario humano la controle manualmente.

Play. Este botón reinicia la partida automática.

Siguiente bola. Una vez pausada la partida, clique este botón si desea continuar en modo manual. Las bolas irán apareciendo según se pulse. Mientras, el sistema mantiene parada la partida. Cada clic es una bola nueva.

Nueva ronda. Este botón apaga una partida e inicia otra.

Línea de velocidad. En su modalidad automática, el sistema llama una bola cada ciertos segundos. Usted decide ese tiempo, teniendo la posibilidad de elegir un ritmo que comienza con cinco segundos y llega hasta los dieciséis. Es un control muy interesante porque le da vidilla al juego. Noventa bolas son muchas y puede convertirse en una partida larga. Para ello, juegue con este control, poniendo distintas partidas a distintas velocidades. La destreza y atención de los jugadores se verá probada y seguro que da pie a comentarios y escenas divertidas. Recuerde que esta velocidad solo actúa cuando la partida está marcada en modo automático. En el manual depende del encargado humano que clica.

El llamador que todo lo muestra

Una vez iniciado el juego, la pantalla deja su apariencia estática para cambiar. El monitor de las bolas muestra los números y una voz los repite: primero el número y, luego, o lo repite, si es una sola cifra, o señala cada cifra en orden. A continuación, sin solución de continuidad, se ilumina un número del cartón inferior.

Por eso es importante que haya una buena megafonía y un proyector o pantalla en condiciones. Los jugadores escuchan, pero también suelen mirar, comprobando su número en la pantalla. Ponga a los jugadores en ambiente con detalles bingueros y con un buen sistema que les ayude a disfrutar de la experiencia. Sobre todo, si son personas mayores.

Tiene todo a la vista: una apariencia y unos controles bien intuitivos y claros. No hay excusa para disfrutar en la mejor compañía. ¡Y que la suerte acompañe!